Una grave crisis amenaza a los jubilados húngaros: actúan demasiado tarde, y tendrán que esperar años para recibir sus pensiones.
Según un reciente estudio, los ancianos húngaros temen principalmente las enfermedades, la demencia y los problemas económicos.

Según una encuesta reciente, los ancianos húngaros tienen más miedo a las enfermedades, al deterioro cognitivo y a los problemas económicos.


