La sequía crítica está devastando el forint, y los analistas esperan una fuerte caída.
La sequía extrema de verano de 2026 tendrá un impacto significativo no solo en la agricultura, sino también en la economía en general. El nivel del río Danubio ha caído a un nivel históricamente bajo, lo que ha ralentizado el transporte fluvial. También falta agua de refrigeración de la central nuclear de Paks, lo que ha provocado una importante disminución de la producción. Según Akcenta CZ, la cobertura de estas pérdidas conlleva una mayor importación de energía y una inflación creciente, así como la devaluación del florín.

La sequía extrema de verano de 2026 ya no solo afecta a la agricultura, sino que se ha convertido en un grave riesgo macroeconómico. Debido al nivel históricamente bajo del río Danubio, el transporte fluvial se ha paralizado y la producción de la central nuclear de Paks se ha reducido a una fracción debido a la falta de agua de refrigeración. La compensación de estas pérdidas conlleva una importación de energía cada vez más cara, una presión inflacionaria creciente y la devaluación del florín, según informa Akcenta CZ, una de las instituciones financieras más grandes de Europa Central, con sede en la República Checa.


