La IA ya ha complicado las cosas para Google, y el efectivo ha desaparecido.
Las empresas tecnológicas están invirtiendo importantes sumas de dinero, especialmente en el desarrollo de procesadores gráficos, aceleradores de IA, centros de datos y modelos de IA. Esta presión financiera ha llevado a las grandes empresas a suspender las compras de acciones, reducir los dividendos, tomar préstamos y emitir bonos a gran escala. Alphabet es el ejemplo perfecto de la situación actual del sector tecnológico, ya que presenta altos ingresos y crecimiento de beneficios, pero también costes y flujo de caja negativos sin precedentes desde su entrada en bolsa en 2004.

Las empresas tecnológicas están invirtiendo sumas enormes en procesadores gráficos y en la aceleración de la IA, así como en el desarrollo de centros de datos y modelos de IA. Esta inversión es tan grande que las grandes empresas han detenido la compra de sus propias acciones, reduciendo los dividendos y tomando préstamos y emitiendo bonos en grandes volúmenes. Alphabet es perfecto para caballos de batalla, ya que contiene todo lo que está sucediendo actualmente en el sector tecnológico, junto con una pequeña SpaceX y Anthropic, lo que genera un gran aumento de ingresos y beneficios, pero también costos crecientes, con un flujo de caja negativo, algo que no se ha visto desde su entrada en bolsa en 2004.


